¿Qué puedo hacer si mi ex no quiere vender el piso?

Un divorcio es un proceso muy complicado desde un punto de vista emocional y económico. Cada año muchas parejas deciden poner fin a sus matrimonios y resulta habitual que, a la hora de decidir qué hacer con el piso de los dos, una de las partes se muestre reacio a las posibles soluciones que son: vender la vivienda tras el divorcio o que uno de los dos se quede con la casa. Pero ¿qué soluciones hay ante esta situación de bloqueo? Si no hay entendimiento, el régimen matrimonial determinará el camino a seguir para resolver el asunto. Lo contamos en este post.

1. Régimen de gananciales: disolución y venta en subasta pública

Un matrimonio en régimen de gananciales es aquel en que las partes comparten la propiedad de todos los bienes a partes iguales desde que se casan. Si la pareja decide separarse, será necesario disolver el régimen matrimonial y repartirse todas las propiedades.

Este se puede realizar ante notario, pero si no se llegase a acuerdo y una de las partes decide obstaculizar todas las opciones soluciones, será necesario iniciar un proceso judicial para disolver el régimen económico de gananciales del matrimonio. El resultado será que, a falta de acuerdo, el juez determinará la venta del inmueble en subasta pública. Es decir, esto implica vender el piso a un precio normalmente por debajo de su valor en el mercado.

2. Separación de bienes: acudir por vía judicial o vender a un proindiviso

Si la pareja está casada en separación de bienes significa que los patrimonios de cada uno están separados. Es decir, cada uno administrará todas sus propiedades sin la autorización del otro. Si existe un piso en común, a la hora de separarse solo habría que liquidar la situación de copropiedad.

Esto se puede hacer mediante una extinción de condominio. Este es un procedimiento mediante el cual una de las partes se puede quedar con el piso a cambio de compensar económicamente al otro. Pero hay veces que no es fácil, ¿qué pasaría si el otro se niega tanto a vender como a quedarse con la casa? En este caso también se podría solicitar al juez la división de la cosa común y el resultado será vender el piso en subasta pública.

Aunque, también tendríamos la opción de vender a un proindiviso. Estas son empresas que se dedican exclusivamente a ello y que nos comprarían nuestra parte del piso ante notario y luego se encargan de negociar con nuestra expareja para comprar la totalidad del piso o venderlo de mutuo acuerdo.

Eso sí, hay que tener en claro que si te decides por esta solución, el precio que recibiremos será apenas de un 35% o hasta un máximo de 50% del valor de la casa. Además, nuestra ex pareja tendrá por ley derecho a tanteo (igualar la oferta de la empresa) y retracto (anular la operación si no se la comunicamos).

3. Llegar a un acuerdo: la solución más idónea en todos los casos

La vía judicial, con independencia del tipo de régimen matrimonial que tengamos suele ser larga, compleja y costosa. No solo tendremos que pagar al abogado y al procurador. También, como hemos dicho anteriormente, venderemos el piso a precio de subasta. que suele ser muy por debajo de su valor de mercado. Si vendiéramos nuestra parte a un proindiviso también perderemos dinero. Es decir, estas opciones, de una u otra forma, terminarán siendo perjudiciales para el bolsillo de las dos partes.

Por ello, llegar a acuerdo suponernos un gran ahorro y, además, nos puede garantizar tranquilidad, ya que el divorcio, de por sí, puede ser una situación muy complicada. Pero ¿qué hacemos si hemos iniciado el proceso judicial? ¿Hay alguna manera de evitar vender en subasta pública?

Sí, podríamos evitarlo, esta no es en sí una subasta obligatoria. Sin embargo, la única forma de hacerlo es ponerse de acuerdo con la otra parte en vender el piso. Así, de mutuo acuerdo, se puede vender a precio de mercado antes de que se produzca la subasta.

Conclusión

¿Vender o no vender? Qué hacer con una casa tras un divorcio

Cuando compramos un piso con nuestra pareja, solemos hacerlo proyectando un futuro en común. Pero por desgracia, a veces las relaciones no funcionan y entonces debemos hacernos la gran pregunta: Â¿Qué hacemos con el si decidimos divorciarnos? Se trata de nuestro hogar que tiene muchos de nuestros recuerdos que, como regla general, queremos dejar atrás. Entonces, la decisión más lógica suele ser vender la propiedad tras el divorcio para repartirse las ganancias a partes iguales y cerrar el tema cuanto antes mejor.

Vender nuestro piso rápidamente para minimizar el daño emocional

Uno de los aspectos conflictivos en estas situaciones es que hay muchas emociones de por medio, a su vez mezcladas con los trámites de la compra-venta y del divorcio en sí. Entonces, debemos proceder con cautela para que estos factores no interfieran con la operación. Aquí te enumeramos algunos consejos para que el proceso sea más fluido:

  • Para acortar el desgaste emocional que te causa el divorcio y todos los trámites relacionados, es muy recomendable comenzar a vender cuanto antes para que el tema no se alargue más de lo necesario.
  • Para aligerar la venta del piso, debemos procurar ponerle un precio acorde al mercado de la zona y a nuestra necesidad de recuperar nuestra vida.
  • Si la venta se nos está haciendo complicando y necesitamos algo de más de ayuda extra, es una buena idea contratar a una inmobiliaria que nos ayude a vender.
  • Si tenemos hay prisa en la venta, otros profesionales que pueden ayudarnos con este tipo de operaciones son los iBuyers, que son compañías que nos compran la vivienda directamente, en cuestión de pocos días.

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